Podría ser cualquier lugar

Bruselas, lo que se puede leer en sus calles

El autobús de la línea 48 circula por una calle muy larga, estrecha, de un solo sentido y cuyos restaurantes la hacen cambiar de olor cada tantos metros. Enlaza la Porte de Hal con el Sablon. Es la Rue Haute y la recorreré mil veces.

Poco antes de llegar al Hôpital Saint Pierre, hay en la pared un grafiti muy rojo, muy marcado, con goterones casi sangrantes clama “Puta Rajoy”. Todo apunta a un odio intenso, remoto, indiferente a la gramática. Me pregunto desde qué pueblo inmigraría el padre del chaval que empuñó el spray.

En el Parvís de la Trinité –líneas 54 y 81-, en la parte trasera de la iglesia, se erige la estatua de un soldado que, por su equipamiento, se diría que luchó en la Gran Guerra. Pero no puedo asegurarlo porque alguien, movido por un sentido mucho más personal de lo que es rendir honores ha tapado la inscripción original y ha escrito encima “En hommage a Maria. Celle qui a tout donné afin de faire connaitre la caste ouvrière à la Ville Haute“*.

En otro grafiti, sin palabras, una señal de “precaución animales sueltos” de la que, con un silencio gesto libertario, el gamo ha conseguido burlar el cerco rojo y triangular.

En el portal de la casa en la que nació el escritor, una placa que reza “Aquí nació Julió Cortázar, ilustrísimo cronopio”.

Frente a mi panadería “La resignación es un suicidio cotidiano”.

Pero mi preferida está escrita en la puerta del baño de l’Union:

«- À quoi sert la peau de la vache?

– Elle sert plutôt à tenir la vache ensemble.

(Réponse d’un enfant de 5 ans).»

Recuerdo haberla leído con total fascinación una vez tras otra hasta memorizarla. Tengo incluso imaginada una escena, muy vívida, de la maestra de preescolar preguntando «¿Para qué sirve la piel de la vaca?». Ella espera una respuesta del tipo «para hacer zapatos», «cazadoras», o tal vez incluso «cuero». Pero no. De pronto se alza una vocecilla que responde: «Para mantener la vaca junta».

A un niño con esa percepción, ¿la educación occidental le aporta o le limita?

———

*“En homenaje a María. Aquella que dio todo con el fin de dar a conocer a la casta obrera en la Villa Alta”.


7 comentarios en “Podría ser cualquier lugar

    1. No había oído lo de Twain, al menos de esa forma. Pero estoy pensado que tendría cierto sentido, incluso biológico. Seguramente, el cuerpo empiece a segregar endorfinas a chorro y la cabeza te duela menos… Eso sí, mejor que haga otro la prueba. Yo tiraré de ibuprofeno. ;)

La mejor sección del blog: ¡Los comentarios!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s