2. Pasó el día primero,
día segundo.
Pasó el día tercero,
día quinto.
Pasó el día séptimo,
día trigésimo.
Pasó el día nonagésimo.
Y tu aliento aún se cernía
sobre la faz de mis aguas.
Implacable esperadora
de ficciones posibles.
Francotiradora insomne,
—— cafeinómana.
Ajena a mi orgullo yermo
a esta engalanada servidumbre.
Sustentada en tu certeza
sin sombras.
Espejo en que se mira
la convicción
——- el sinremedio.
–
Agrietaste las excusas.
–
Eclosionó la luz.
–
Día centésimo.

