Harakiri

las palmadas

—–en la espalda

marcan un tempo

que impacienta

–

su descompás

——ni nutre

——ni da calma

–

son palmadas

—que no impulsos

ni ovaciones

–

las primeras

—–despistan

–

le hacen volver

—–a uno

—la cabeza

como para intentar

reconocer

——el punto aquel

en el que estuvo

—-o quizá fue

–

a menudo

—-desvían trayectorias

–

se pierde el paso

—la orientación

la inercia

–

encajarlas

——por cierto

tiene algo

—de humillación

–

de que te distingan

—-de aspirante

a buche agradecido

–

cuando uno

—–tal vez

esté dudando

sobre ejercer

su legítimo

—-derecho

a contestar

——–a bofetadas

4 comentarios en “Harakiri”

  1. Muy bueno! Me gusta mucho el ritmo que tiene.

    Por otra parte, con lo que me gusta darte palmaditas en la espalda cuando estoy borracho, ahora me lo voy a pensar…

  2. «Intentar reconocer el punto», «perder el paso».. Muy conseguido. Felicidades.
    Me gusta mucho porque captas muy bien la sensación, y, a la vez, reflexionas sobre el significado del gesto, y lo que a ti te supone. Vamos, el tipo de poema que me encanta.
    Y, además, estoy muy de acuerdo contigo.

  3. Rodya, Rodenka, Rodka:
    Me alegro de que te guste. Como sin duda has entendido, las palmaditas de las que hablo a menudo no son ni palmadas. Así que tranquilo. Por los bares, estamos jugando en casa. ;)

    Ana:
    Me alegro de que me digas esto, porque el otro día llevé este poema a uno de estos grupos literarios y me dijeron que suelo ser muy cerebral. Y puede que lo haya, pero no me gustaría haber dejado de lado las sensaciones. ¿A ti también te ha pasado? Ese «que sí, que sí, que ya sé que lo he hecho muy bien …¡hostia ya!» jajaja

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