el bisturí
secciona el vínculo
y en mi primera
visión de ti
marcas costillas
en llanto
y prendes
el lila aún
en tus manitas
así cruzamos
nuestros momentos
de irrealidad
recíproca
en ausencia de madre
te me entregan
pero quién puede
aquietar
la superficie del agua
con la mano
dispongo tan solo
de un pecho
yermo
de falsa nodriza
y
tal vez
tal vez
mi voz
tu piel
poco a poco
se resigna
a serenarse
contra otro olor
por suerte
y concesiones
una marea
de amnesia
ciega
transporta a madre
te hace cuna
desde ahí
te ofrece
sustrato y calor
el ritmo
del latido
y de la espera
hasta que tú
por fin
acatas
el mandato
de la vida
junto a nosotros